Verona en Navidad: guía completa para disfrutar de la ciudad en diciembre

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Verona en diciembre es un destino que sorprende incluso a quien ya conoce Italia. La ciudad que enamoró a Shakespeare se transforma cuando llega esta época: las plazas se iluminan, las calles del centro se llenan de gente y se respira un auténtico ambiente navideño.  Por todo esto, no es casualidad que Verona sea considerada una de las

Si estás pensando en una escapada navideña a Italia, este puede ser el destino perfecto. En esta guía te contamos qué ver, qué hacer y qué comer para que tu viaje sea inolvidable. Además, te proponemos otros destinos que puedes visitar cerca de Verona alquilando un coche con DoYouItaly.

Mercados de Navidad en Verona

Una de las principales razones por las que Verona recibe tantos visitantes en diciembre son  sus mercados navideños. Los mercatini suelen abrir a finales de noviembre y permanecen activos hasta después del Día de Reyes. Durante estas semanas, diferentes plazas del centro histórico se llenan de puestos donde se concentra la mayor actividad comercial y turística relacionada con la Navidad.

El mercado más conocido es el de Piazza dei Signori, también llamado Mercatino di Natale. La plaza se decora con iluminación y música, creando un entorno cómodo para recorrer los puestos con calma y comparar opciones.

Muy cerca se ubica el mercado de Cortile Mercato Vecchio, integrado en uno de los puntos más fotografiados del casco histórico. Es habitual visitarlo al final de la tarde, cuando la afluencia de público aumenta y comienza la iluminación nocturna. En este mercado se puede probar el vin brulé, el tradicional vino caliente especiado, además de dulces típicos como las frittelle o el chocolate caliente.

Por último, en Piazza Bra, frente a la Arena, suelen organizarse actividades adicionales durante la temporada navideña, como pequeñas ferias, espectáculos para público infantil y stands de artesanía.

Qué ver en Verona en Navidad

Viajar a Verona en navidad es muy especial: permite recorrer la ciudad con calma, apreciar la arquitectura, entrar en museos sin prisas y hacer fotos sin esperar turnos.

La Arena de Verona es parada obligatoria. Este anfiteatro romano del siglo I impresiona en cualquier época, pero en invierno lo hace aún más. La luz fría del invierno realza el tono dorado de la piedra y, al haber menos visitantes, se puede recorrer con más tranquilidad y sentir realmente su escala monumental. Además, durante la Navidad se instala junto a ella la gigantesca Estrella de Belén, una estructura blanca que emerge del interior del anfiteatro y se extiende hacia la plaza. Es uno de los símbolos visuales del invierno veronés.

A pocos minutos a pie está la Casa de Julieta, probablemente uno de los rincones más conocidos del mundo literario. El famoso balcón, el patio interior y las paredes llenas de mensajes escritos por viajeros de todas. Si prefieres evitar la multitud, ve temprano por la mañana o al caer la tarde: las luces navideñas convierten el patio en un escenario cinematográfico.

Otro imprescindible es Castelvecchio, fortaleza medieval con puente incluido, perfecta para pasear y hacer fotos espectaculares del río Adigio. Desde aquí puedes caminar hacia Ponte Pietra, uno de los puentes más bonitos de Verona, especialmente al atardecer cuando la ciudad refleja sus luces sobre el agua.

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Qué comer en Verona en diciembre

Italia suele ser sinónimo de gastronomía, pero en Navidad aún más si cabe. Verona, además, pertenece a la región del Véneto, conocida por sus vinos intensos y su cocina sabrosa, perfecta para días fríos. Comer bien aquí es obligatorio.

Uno de los platos invernales más tradicionales es la Pastissada de caval, un guiso de carne cocinado lentamente con vino tinto y especias. Es bastante denso por lo que es ideal para entrar en calor después de un día paseando por mercados.

Otro imprescindible es el Risotto all’Amarone, una receta que utiliza el famoso vino local Amarone della Valpolicella. Su sabor es profundo, ligeramente dulce, con un tono afrutado que lo convierte en un plato muy navideño. Si te gusta el risotto, este será uno de los mejores que pruebes en Italia.

En el apartado dulce, el Pandoro es el rey absoluto de Verona en Navidad. Este bizcocho suave y esponjoso nació aquí. Se come espolvoreado con azúcar glas para que parezca cubierto de nieve. No te vayas sin probarlo con chocolate o crema de mascarpone.

Dónde probarlo

Busca trattorias locales, evita cadenas y elige sitios donde coman los propios veroneses. Si el menú incluye Amarone, Pandoro casero y guisos calientes: estás en el lugar correcto.

¿Qué mas puedes hacer en Verona?

Además de mercados y monumentos, hay experiencias que solo se pueden hacer en esta época del año. Una de ellas es la pista de patinaje sobre hielo en Piazza Bra, un plan perfecto para pasar un rato divertido.

En diciembre también hay conciertos, coros y belenes vivientes, especialmente en iglesias y teatros del centro. No hace falta planificar demasiado: basta pasear para encontrarlos.

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Además de conocer la ciudad, Verona puede servir como base para visitar otros puntos de interés del norte de Italia. Destinos como el Lago di Garda, Valpolicella, Mantua o Vicenza se encuentran a poca distancia y son fáciles de recorrer en un solo día. Para desplazarse con mayor flexibilidad, resulta útil alquilar un coche con DoYouItaly, ya que permite organizar rutas propias a muy buen precio,  evitar tiempos de espera y llegar a zonas que están menos conectadas por transporte público.